La inscripción abierta exige que los trabajadores tomen decisiones que pueden afectar el costo y el alcance de su atención médica; sin embargo, algunos podrían quedarse con su plan actual sin comprobar si han cambiado las primas, el deducible o la cobertura. Otros quizá duden en hacer preguntas porque no están acostumbrados a pedir ayuda o temen que usar servicios de salud afecte la manera en que los trata su empleador.
Paul Fronstin, director de investigación sobre beneficios de salud del Employee Benefit Research Institute, dijo que los empleados pueden temer sufrir discriminación relacionada con su estado de salud, incluso al buscar atención por afecciones genéticas, necesidades de salud mental o problemas de fertilidad. Haydeé Acebo, experta en recursos humanos y autora de “The Power of Asking For Help”, dijo que los empleadores deberían facilitar que los trabajadores obtengan información de maneras que les resulten cómodas.
En lugar de depender únicamente de una presentación para toda la empresa, los equipos de RR. HH. pueden organizar sesiones en grupos pequeños, ofrecer horarios de atención o crear una bandeja de entrada de correo electrónico o un chat donde los empleados puedan enviar preguntas de forma anónima. Luego, las respuestas pueden compartirse con más personas, lo que ayuda a los trabajadores a obtener información sin tener que plantear una inquietud personal frente a un público numeroso.
Los empleadores también pueden ofrecer acceso a un asesor independiente de beneficios o a un servicio de orientación. Según Fronstin, los trabajadores podrían sentirse más cómodos haciendo preguntas a través de un tercero que no comunica información que permita identificarlos al empleador. Las empresas aún pueden recibir estadísticas agregadas, como el volumen de llamadas y los beneficios por los que preguntan los empleados. Esos patrones pueden ayudar a los empleadores a identificar coberturas que los trabajadores desean, pero que actualmente no tienen.
Algunos empleadores también pueden utilizar herramientas de IA, desarrolladas internamente o proporcionadas por un proveedor, para ayudar a los trabajadores a comparar planes y considerar qué opciones se ajustan a sus necesidades de atención médica previstas para el próximo año.
El apoyo no tiene por qué terminar cuando concluye el período de inscripción. Fronstin dijo que los empleadores pueden seguir conversando con los trabajadores sobre sus decisiones de atención médica y ayudarles a encontrar información sobre el costo y la calidad de la atención. Aunque, por lo general, los pacientes no pueden comparar opciones para las visitas a la sala de emergencias, señaló, servicios como los estudios por imágenes, las colonoscopias, las endoscopias y las reparaciones de hernias pueden permitirles comparar opciones y precios.
Fuentes: HR Dive.