Un administrador de investigación en Estados Unidos ha obtenido con éxito una adaptación laboral que le permite no utilizar inteligencia artificial en su trabajo, alegando sus creencias humanistas.

El caso se refiere a un empleado que solicitó una exención del uso de IA como parte de su trabajo. La adaptación fue concedida, según el informe disponible, aunque no se proporcionaron más detalles sobre el empleador, la tecnología específica o las condiciones del acuerdo.

El hecho pone de relieve cómo las políticas laborales relacionadas con la inteligencia artificial pueden coincidir con las creencias de los empleados y sus solicitudes de adaptaciones.

Fontes: Personnel Today.